dilluns, 25 de maig del 2009
14.-CAMILA FORERO
14.-Camila Forero, 27 años, emprendedora socialLa crisis le ha hecho perder dos de sus mejores encargos para Navidad, pero ella parece crecerse ante las dificultades. “No hay nada imposible si uno cree en lo que hace.” Camila Forero lleva las riendas de Romihilo, taller de costura y empresa de inserción sociolaboral para mujeres gitanas. Un pequeño local en Villaverde acoge una segunda –y acaso una primera– oportunidad para más de sesenta mujeres gitanas que entre hilos, patrones y máquinas de coser buscan nuevos rumbos para sus vidas. Entre puntada y puntada, la artífice de este valiente proyecto sin ánimo de lucro les habla de estigmas, estereotipos, responsabilidades, cultura laboral, puntualidad o discriminación. “La lucha es la misma, todas somos mujeres, da igual que seamos inmigrantes, payas o gitanas.” Nacida en Colombia hace 26 años, Camila llegó a España hace ocho para acabar sus estudios de Sociología en la Universidad de Salamanca. Próxima a concluir su tesis doctoral, su inquietud profesional se mueve por igual en el campo teórico que en el práctico. “Quiero ser parte activa del cambio social. Las realidades de desigualdad y ausencia de oportunidades no van a desaparecer por sí mismas, necesitan que alguien crea que ese cambio es posible y además lo gestione, se responsabilice con ello y lo saque adelante. No es una cuestión de ideologías, sino de compromiso.” Su iniciativa ha sido premiada recientemente por la Universidad Europea de Madrid. “Los 3.000 euros del premio ahora nos vienen de maravilla. Aunque nos vendría bien un local mejor y más amplio, creo que los ahorraremos para tener un colchón, porque lo más importante es que nuestra empresa siga siendo viable.”
13.-LUIS BURGUIÑÓ
13.-Luis Burguiñó, 23 años, estudiante y fundador de la ONG Ghana una SonrisaAunque Luis no es el primer joven que conoce otra realidad, a años luz de la suya, y toma conciencia de todo lo que queda por hacer, quizá sí sea de los pocos que tienen claro cómo hacerlo. Este estudiante de Matemáticas e Ingeniería Informática creó hace un año la ONG Ghana una Sonrisa para ayudar a los más desfavorecidos del país africano incluido en ese juego de palabras. Todo comenzó con un viaje que hizo a un orfanato en el verano del 2006. “No recibía dinero del gobierno ni de ninguna organización, y los niños dormían amontonados, comían una vez al día”, explica Luis. Pero mientras estuvo allí arrimando el hombro, hubo desayuno, comida, cena, y muchos chicos vieron un médico por primera vez. “¿Cómo dar continuidad a eso, volviendo a nuestra vida europea?” La solución “no estaba en cambiar de rutina, sino en dedicar tiempo”, y así surgió la idea de fundar una organización que les diera “las herramientas necesarias para valerse por sí mismos”. Había que hacer las cosas bien y paso a paso. Un esfuerzo controlado que se mide ahora en éxitos: la organización ha construido un edificio nuevo para el orfanato y otro está en camino, financiado en parte por el Gobierno del país; hay nueva enfermería y una furgoneta que lleva a los niños a la escuela. Unos 106 socios cubren, por un euro al día, las necesidades de otros tantos niños. “Somos una organización pequeña consciente de lo que podemos abarcar. Queremos que el dinero donado no se pierda por el camino, que puedan verse claramente todos los resultados.” Luis lo tiene claro: “Igual de perjudicial es no dar ayuda que dar demasiada”. Información: www.ghanaunasonrisa.or
12.-ISABEL CUÑADO, LAURA FERNÁNDEZ, TANIA GUTIÉRREZ Y ELENA CALLEJA
12.-Isabel Cuñado, Laura Fernández, Tania Gutiérrez y Elena Calleja, de entre 20 y 29 años, profesionales de la intervención social“¿No te doy miedo? Soy un preso”, trata de intimidar a Isabel un joven recluso. “No, porque yo no te veo como preso, sino como persona”, responde ella. Estas cuatro jóvenes madrileñas alzan su mirada por encima de prejuicios y estigmas; no les juzgan ni les preguntan por su pasado, solamente tratan de sacar lo mejor de ese abanico de posibilidades que todos llevamos dentro. Con sólo 23 años, Laura Fernández, coordinadora del programa GAIA de intervención con adolescentes y jóvenes de la Asociación Proyecto Hogar, puso en marcha este programa de trabajo con jóvenes reclusos de Alcalá-Meco hace cuatro años. “A los profesionales de la intervención social nos interesa mucho un ámbito como la cárcel; aunque la gente lo perciba como algo desagradable, profesionalmente es una gran oportunidad y un medio muy agradecido. La cárcel, si no se trabaja con ellos, no les aporta nada.” Laura, Isabel, Tania y Elena –y otros voluntarios que forman parte del equipo– acuden los viernes a la prisión. Trabajan con varones de 18 a 21 años en régimen de prisión preventiva, en todo aquello que puedan necesitar tanto fuera como dentro de la cárcel: educación sexual, orientación laboral, adaptación cultural… “Agradecen sobre todo las actividades en las que se sienten útiles, especiales, y no un número más de los cien del módulo. Simplemente, que les llamemos por su nombre de pila para ellos ya significa mucho”, explica Laura. “Cuando ves a alguno sonreír, entonces te vas contenta a casa”, añade Isabel. Satisfechas de una labor que confiesan “vocacional” y enriquecedora. Han recibido el premio de la Fundación La Caixa a jóvenes con valores.Testimonio recogido por María del Mar Rodríguez
11.-XAVIER MARTÍ MARTÍ
11.-Xavier Martí Martí, 28 años, diplomático“El Rey me entregó el despacho y a los cuatro días me enviaron a Siria para participar en la evacuación más importante de la historia de España”, cuenta Xavier Martí desde la Unidad de Emergencia Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Hubo que sacar a 800 españoles. En mayo del 2007 voló a Venezuela para asistir a las familias de dos empresarios españoles secuestrados. En julio del mismo año, trabajó en la repatriación de las víctimas del atentado de Yemen, y en noviembre, dio apoyo desde Madrid a los familiares de los españoles retenidos en Chad. Accidentes, enfermedades, guerras y atentados terroristas son algunos de los peligros a los que se exponen los españoles en el extranjero, y Xavier Martí ha contribuido durante dos años a asistir a estas personas. Su vocación siempre fue clara: “Sabía que podría ayudar y con resultados inmediatos; no te vas a dormir si no has terminado el trabajo”. Y no le importó estudiar más que el resto de sus amigos para lograr el sueño de entrar en el cuerpo diplomático. El resultado fue asombroso: premio Extraordinario de Licenciatura, premio Nacional de Fin de Carrera al mejor expediente académico de Ciencias Políticas, primero de su promoción en la Escuela Diplomática… “El trabajo es muy complicado porque las familias viven situaciones muy angustiosas, pero su gratitud se convierte en energía para afrontar nuevas emergencias”, explica. Ahora, puede tomarse un respiro como subdirector general adjunto de Asuntos de Extranjería: “Antes estaba pegado al teléfono las 24 horas y tenía siempre una maleta preparada para viajar en cualquier momento”.
Testimonio recogido por Borja Duñó
Testimonio recogido por Borja Duñó
10.-SARA MENDOZA
10.-Sara Mendoza, 29 años, educadora social, trabaja con niños enfermos de cáncer.Nunca supo dónde quería trabajar ni qué le gustaría ser. Sólo sabía que se veía rodeada de niños. “Son un motor”, dice. Por eso estudió Educación Social. Y por algo relacionado con un par de experiencias propias, quiso girar el timón hacia los niños con cáncer. Lleva ocho años en ello. Cuatro, como coordinadora de actividades lúdicas y voluntariado de la Casa Ronald McDonald de Barcelona, un espacio que acoge a familias que dejan su lugar de residencia habitual para que alguno de sus miembros siga un tratamiento contra el cáncer en un hospital barcelonés. En total, son quince familias. “Preparo todo tipo de historias para que su vida aquí sea más entretenida. Herramientas para distraerse, porque olvidar es imposible.”Su llegada a media mañana se celebra de verdad. Con sonrisas entre padres, madres, abuelos, hermanos, enfermos. “Dime tú quién llega al trabajo y puede encontrarse un abrazo de una niña de seis años”. Eso –“recibo el triple de lo que doy”– es la fuerza en un quehacer donde la lucha por la vida es el pan de cada día, y la muerte, una compañera de trabajo que nunca cambia su fuerza bruta. “Esto es un embudo, los casos que llegan aquí son difíciles. Y sí, se van muchos niños, pero también se curan muchos.” Cuenta que, cuando lo peor ocurre, ni coraza ni frialdad: “A mí me afecta. Delante de las familias soy fuerte, pero luego me voy a dar una vuelta para llorar”. Lo importante: el sentido final de lo que hace: “El juego es clave, es su ilusión imprescindible”. Y una lección que se lleva cada día, guardada como su mejor tesoro: “Empiezas a valorar algo como estar sentado en el sofá, con tu familia, tranquila y en tu casa”.
Testimonio recogido por Mónica Artigas
Testimonio recogido por Mónica Artigas
diumenge, 24 de maig del 2009
9.-IVÁN MÀÑEZ
9.-Iván Máñez, 28 años, fundador y director de la revista Global Asia en PekínIván Máñez tenía “un sueño y una necesidad”. El sueño era montar una revista. Y la necesidad, tumbar los tópicos que rodean China. “Igual que los chinos asocian España a los toros y el flamenco, cuando los españoles piensan en un chino les viene a la cabeza un hombre amarillo, bajito, con sombrero y bici. Sin embargo, no encontrarás tantos Audi como en Pekín ni verás rascacielos como los de Shanghai”, afirma Máñez. Para saciar de un golpe su sueño y su necesidad, este periodista valenciano ha fundado Global Asia, la primera revista bilingüe en chino y español que se distribuye en ambos países y que pretende servir de “puente de conocimiento” entre ambos mundos. Especialmente en el terreno económico y empresarial.El alumbramiento de Global Asia es una buena metáfora del dinamismo y el vértigo que caracterizan al gigante asiático. Después de licenciarse en Periodismo en Valencia y estudiar un máster de Relaciones Internacionales en Madrid, Iván Máñez logró una beca de tres meses para aprender mandarín en Pekín. Allí pasó el verano del 2006 y conoció a Li Cheng, alias Diego por su fervor por Maradona, con quien “enseguida surgió la idea de montar juntos una revista”. Otra beca, ésta de nueve meses, le permitió volver a Pekín el año pasado. “Tejimos la red de colaboradores y patrocinadores y un equipo de traducción”, explica. Con 3.001 euros y un préstamo, la bimestral Global Asia vio la luz el pasado mes de mayo. La revista ha sido presentada en Barcelona, Madrid, Pekín, y muy pronto llegará a Buenos Aires. Tiene una tirada de 20.000 ejemplares que llegan gratuitamente a empresas, instituciones y universidades de China y España con intereses comunes. Cualquiera puede descargarse de su página web (www.globalasia.es) los cinco números aparecidos. Máñez lanza una predicción: “China superará a EE.UU. como potencia económica en menos de 20 años.”
8.-JENNA WATSON
8.-Jenna Watson, 31 años, consultora de medio ambienteSu gran historia de amor con la naturaleza es una deuda saldada con sus orígenes. Jenna Watson creció en Sault Ste. Marie, en Ontario, un pueblo enclavado en la zona de los Grandes Lagos. Bosques, lagos, montaña, nieve, aire. Su padre era presidente del comité de conservación de la naturaleza de su pueblo, y Jeena tuvo a los 16 años, cuando en Europa la ecología era una rareza, un profesor que le contaba qué era el desarrollo sostenible. “Me hizo creer que podía hacer algo para cambiar el mundo. Así que estudié medio ambiente.” Lo hizo en Canadá y después en Oxford. Viajó a Barcelona por casualidad, y le ofrecieron un puesto en una consultoría. Y se quedó. De eso hace seis años.Jenna trabaja actualmente en un grupo de investigación de gestión ambiental de la Universitat Pompeu Fabra y colabora con Good for Enviroment, una empresa de ecodiseño creadora de objetos como el Econo, un disco de material plástico reciclable que condensa el vapor del agua y permite regar las plantas con la mitad de agua, o el Hexaton, un contenedor de basura para actos reciclable: “Son productos sencillos para un modelo de vida más sostenible, austero e ingenioso”. Jeena se ha especializado en el análisis del ciclo de vida de los productos que compramos. Y cumple con lo que predica: elige productos con poco packaging, no compra agua embotellada sino que filtra la del grifo, va en bicicleta, usa compresas y tampones ecológicos, servilletas de tela, y “no tiro de la cadena del lavabo cada vez que hago pis”. Además, si la necesita, compra ropa de segunda mano, porque evita un 97% de impacto ambiental: “En inglés decimos que one man’s garbage is another man’s gold, que es algo así como ‘la basura de una persona puede ser oro para otra’”. Más información: www.goodfore.com
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